sábado, 14 de noviembre de 2015

ZAPARANDA





ZAPARANDA
Por José Juan Requena


Samara, Zaparanda es linda, es preciosa, es lo más cercano al Edén, claro debe ser así, es un sitio donde se realiza todo lo bueno, todo lo que tu te imaginas, y en ella habitan únicamente aquellos deseos de personas, niños y animales que siempre han sido buenas. Para cuidar de que esto así suceda tenemos a los avatares, que son los que cuidan del país de Zaparanda.

El país de Zaparanda, toma los colores, el aspecto y las formas que tu quieras darle, ¡fantástico! ciertamente Samara, es fantástico; pero tú me preguntarás y con sobrada razón. ¿Dónde queda Zaparanda?, ¡quiero ir! me dices, yo te contestaré enseguida - ahorita vengo de allí-, es el país de todos nuestros sueños más preciados, está en todas partes. Que ¿cómo se entra? me preguntas, pues muy fácil, con la llave de la imaginación, la tuya y la de todos nosotros, nada más con esa llave, se puede entrar. Por ello, Zaparanda está llena de niños, sí niños hermosos y alegres, ellos son los que tienen más llaves para poder entrar al reino de Zaparanda, pues siempre usan su imaginación, para soñar y jugar.
 Luego está llena Zaparanda de enamorados y enamoradas felices, que se la pasan en las nubes sueña que sueña, ¡ah!, y también encuentras a todos los animalitos cariñosos, ellos también viven allí. Yo, encontré a mis perritos queridos, mis compañeros y amigos de otros tiempos, y los pude abrazar regocijados ellos y yo, por el sueño de encontrarnos nuevamente, allí está Perla, blanca como un copo de algodón, mi primera perrita cuando era niño, y me reconoció enseguida, ¡qué alegría la de encontrarnos!. Luego veo a Mora, mi fiel compañera de correrías por los campos de cafetos y caña de azúcar, y más allá a Rubí mi perro fox terrier, jugando con Pupi, una dálmata muy inteligente, con pupí estaba la otra y  otra pupi más, son tres mis queridas perras dálmatas, y a laika, -¡otra dálmata!- la encuentro debajo de aquel frondoso olivar, y al arroyo de aguas de colores, a mis hermosos husky siberianos, se vuelven locos de alegría al encontrarnos nuevamente. Sandra, la matrona de la manada, y mi otra Sandra, pues tuve dos, y mi precioso Husky káiser, ¡querido amigo, me esperaste! echado, junto al jardín de las calas de colores, tanto así me quieres káiser, que yo siempre regreso con ustedes a Zaparanda, donde pasamos ratos muy felices yo junto a ustedes, mis amigos perros.
 A Zaparanda se entra tan sólo y únicamente con la imaginación, ya se los decía  -ese es el secreto, ¡mi secreto!-, yo ahora, lo comparto con ustedes amigos, amigas lectores y con Samara. Pues, vengo de Zaparanda me acabo de levantar de un hermoso sueño, pero este se los contaré en otra ocasión. Esto se los digo amados amigos, nada más que para que conozcan el secreto, mi secreto, y el de mi amiga tortuga, -tortuga vive con las estrellas azules-, para que ustedes mis lectores sepan y puedan entrar y salir cuando gusten del reino, del país de las hadas y los avatares, nuestro mundo secreto de Zaparanda.

Lo escribí, para ti Samara, para que al leerlo te sientas feliz, -te he dado la llave del reino mágico de Zaparanda-.

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